2010/02/28

RAQUEL CASTAÑO

LA VIDA EN UNA CANCIÓN

Un gran piano negro de cola nos da la bienvenida. Brillante, imponente, testigo de tantas horas llenas de melodías y compases que han trazado el pentagrama de una vida. Una atmósfera de tranquilidad predomina en el ambiente en el que la ingenuidad retenida en los cuadros da un toque que confirma la personalidad de los dueños de la casa. Ratifica la disposición de los esposos Sifontes-Castaño de hacer las cosas bien, con profesionalismo, compromiso y sobre todo con honestidad.
Ese espacio en el que la luz de la ciudad se vuelve una suave penumbra recreada en la música de fondo que suena apacible, es el marco de vida de Raquel Castaño, una de nuestras glorias de la música, admirada en su niñez por grandes y pequeños, la musa de otras niñas que soñaban con la posibilidad de volverse admiradas y reconocidas. La tantas veces señalada como niña prodigio.
Mientras el verde de las plantas da un toque especial y nuestra mirada se recrea en la gran cantidad de instrumentos musicales que bajo el piano, esperan ser descubiertos  por quien les insufle la vida en el momento adecuado, comenzamos nuestro viaje hacia el pasado, porque no hay presente ni futuro que se puedan construir sin hacer historia.
“Mi  mamá cantaba. Ella cantaba muy lindo, cantaba bello. Participó en eventos donde competían en emisoras de radio. Llegó a cantar con  una cantante que creo que se llamaba, porque no tengo la seguridad, Marina Auristela Guánchez, era una cantante lírica que cantó junto a Morela Muñoz en el Quintento Contrapunto. Yo la llegué a conocer, era una señora encantadora que era soprano coloratura, cantaba precioso. Estoy hablando de una época en la que mi mamá era una niña que aún no se pensaba casar, ni nada. De allí me viene a mi la parte musical y también de parte de mi papá porque el era muy poeta y le gustaba escribir.
Nací en La Pastora. Éramos muchos  hermanos y mi abuela no nos podía cuidar a todos. En el colegio había una especie de salón-guardería como el kinder. Mi mamá  me dejaba allí, dejaba mi tetero, un cambio de pañal y se iba a trabajar, así como a cada uno de mis hermanos que estudiaban en grados superiores. Yo me quedaba en una mesa de arena, allí, solita. Esa mesa de arena estaba llena de pelotas y juguetes. Cuando yo veía llegar a mi mamá, veía la gloria. Ella siempre me decía:
-       No llores mi vida…
Porque yo lo que hacía era llorar cuando ella me dejaba, pero al regresar a la casa mi mamá se ponía a cantar.
Recuerdo que yo tenía como dos años cuando mi mamá compró un equipo de sonido que para esa época le decían tocadisco y compraba discos de pasta que eran de colores, había uno que decía: “yo la vi que cortaba una rosa, yo la vi que cortaba un clavel…” Bueno, muchas canciones y además canciones infantiles y mis hermanas casi ni le paraban, pero yo me sentaba en un quicio del patio. Es que teníamos un patio muy grande donde teníamos columpios, tobogán, sube y baja, una rueda. El columpio tenía una especie de escalera arriba donde te trepabas, pero nosotros no llegábamos porque era muy alto. Todo eso era porque como éramos tantos ni mi abuela ni mi mamá querían que saliéramos y querían que todo se hiciera dentro de la casa. Compartía los domingos con mis hermanos y hermanas. Jugábamos a Miss Venezuela y mi mamá compraba piñatas pequeñas para tumbarlas en el patio de la casa y eso era como una fiesta para nosotros. No teníamos necesidad de ir a fiestas.
Las casas de La Pastora todas se comunican por medias paredes en los patios, de la casa del lado caía una mata de jazmín que perfumaba todo exquisitamente. Yo me sentaba debajo de esa mata porque la familia Parra, que eran nuestros vecinos eran muy cultos, colombianos, colocaban música clásica y yo estuve allí escuchándola toda la vida y tarareaba en un tono tan alto que mi mamá me preguntaba:
- Mi vida, ¿Por qué cantas así?
Y yo le contestaba:
- Porque así canta la música.
Mi mamá cantaba canciones españolas…”Quiero que mi escapulario….” Y yo la imitaba. Entonces, mis tías madrinas, primas hermanas de mi mamá le decían:
- Ay Luisina, Raquelita canta precioso.
Ellas seguían:
- Ven acá mi amor te doy 5 bolívares y me cantas una canción y yo que estaba tan chiquita, con tres años, me ponía a cantarles, nunca me daban los 5 bolívares pero ellas gozaban un mundo.
Mi vida transcurrió así entre escuchar la música de la señora Parra, escuchar el tocadiscos de mi mamá e imitar a mi mamá. Yo cantaba sobre las canciones de Connie Francis. Sobre un disco que le gustaba mucho a mi mamá. Ella era una cantante americana que cantaba muy lindo”.
COMO UN JUEGO DE NIÑOS
Cualquiera podría decir que allí aparecían las primeras influencias para que Raquelita, como después la llamaría toda Venezuela, hiciera llave indisoluble con lo musical. La voz de su madre, el regalo de la vecindad y los discos de Concetta Rosa Maria Franconero, hacían su trabajo. Seguramente aquella preferencia de Luisina por la reconocida interprete de Rock and Roll que había cambiado su nombre por el de Connie Francis, trazaban un primer repertorio o por lo menos signaba la curiosidad de la pequeña cantante. Y es que difícilmente alguien a quien le gustara la música podía permanecer indiferente ante la versión que hiciera la Francis de "Who`s Sorry Now" con la que alcanzó el 4 lugar de popularidad en Estados Unidos y el primer lugar en la Gran Bretaña. Después de este primer éxito se convertiría en una de las cantantes más reconocidas, lo que le permitió grabar en distintos idiomas incluyendo el español. Es por eso que entre sus grandes éxitos se cuentan: "Malagueña de Ernesto Lecuona y  Solamente una vez" y "Granada" de Agustín Lara. Sin duda canciones estas que servían de inspiración a la prolífica madre de los Castaño.
“ En mi casa a las mayores les daban clases de cuatro, después mis hermanas, dejaban los cuatros colocados en sus sitios, y yo con mis manitos chiquiticas no sabía ni siquiera que era lo que había que hacer, ni donde se colocaban los dedos, pero yo me empeñaba. Hasta me rasgaba los dedos y sonaba algo que para mi era música. Sobre eso yo cantaba lo que me había aprendido. Ese adelanto a nivel musical que yo tenía me llevó a pertenecer a un coro siendo una niñita muy pequeña. Allí aprendí muchas canciones de coro y a escuchar voces que hacían de segundas y terceras porque yo mantenía la primera. Para mi era muy fácil y como le daba algo al cuatro sin tener sentido, me empezaron a utilizar tocando instrumentos, marimbas, instrumentos de percusión y todo aquello. Hasta nos llevaron al Teatro Municipal a participar con aquel coro infantil de la escuela que se llamaba República de Bolivia y mi maestra ganó un premio y se fue fuera de Venezuela a Francia, Italia, no sé donde.
Fueros mis tías madrinas las que empezaron a decirle a mi mamá:
- Luisina, llévala a un programa que hay en el Canal 2 a las 8 de la mañana donde presentan niñitos cantando, es bellísimo y no le va a pasar nada. Eso no es un concurso ni nada, si no que los llevan ahí y los ponen a cantar. Será muy bello verla, una satisfacción que uno se va a dar.
Y me llevaron.  Primero me prueba el señor Washington Lovera. Yo canté en ese momento “Maracaibo en la noche”, tocando el cuatro con unos tonos que no eran los adecuados porque “Maracaibo en la noche”  tiene unas armonías muy delicadas, pero para mi oído eso bastaba y para ellos sólo bastaba la voz. Cuando canté, había gente presente de un sello disquero y le dijeron a mi mamá:
- Esta niña canta bellísimo. Señora ¿no le gustaría que su niñita grabara un disco?
Y ella contestó de inmediato:
-  No. ¿Usted está loco?
Cuando llegamos a mi casa, yo como si nada, no me importaba, ni blanco ni negro, ni oro, ni plata para mi todo era neutro. Y entonces mi abuela le dice:
-  Luisina ¿cómo les fue?
Y ella contesta:
-  Niña, muy bien.
Mi mamá y mi abuela eran muy sifrinas en el hablar y en el comportarse y entonces le dice: 
- Imagínate tu mamá, que llegó un hombre y me ha alcanzado a preguntar que si yo quería que la niña grabara un disco.
- ¿Y tu qué dijiste?
- Que  por supuesto que no
Y ella responde de inmediato:
-  Niña ¿tu eres loca? ¿Cómo le dices eso? Imagínate que la niña grabe un disco, que maravilla.
Y ella contesta.
-  Ay mamá pero yo ya le dije que no.
Entonces, viene el próximo programa para el que me invitan de nuevo y vuelve a estar el mismo productor.
- Ay señora yo le insisto, usted quisiera…
Y mi mamá le dice rápidamente:
- Bueno, mire pero no hable conmigo, hable con mi mamá.
Ellos hablaron y llegaron a un acuerdo y yo grabé. Eso fue en un tiempo muy corto en el que sucedió todo eso.
LA MAGIA HECHA VOZ
El camino estaba trazado para que aquella niña de voz potente creciera en medio de la mirada de todos. El colegio también era una prueba de que ella tenía algo especial y es por eso que de tanto estar en el kinder la habían tenido que pasar a primaria aun cuando no tenía la edad. Sus primeros contactos con el primer grado fueron como oyente.
“Para ese entonces mi mamá estaba sola, bueno, porque hay parejas que se separan y vivíamos con mi abuelo y mi abuela. Ellos nunca se divorciaron, pero estábamos solos en el sentido de que no contábamos con el apoyo de mi papá, lamentablemente. Yo le dije a mi mamá:
- Yo quiero mamá que el Niño Jesús me traiga una muñeca pero también quiero una varita mágica. Y ella me pregunta:
- Pero mi amor ¿Para que quieres una varita mágica?
- Ay mamá porque yo quiero que tu tengas todo lo que tu necesitas y tengas muchos niñitos que te quieran alrededor.
- ¿Más niñitos? Si yo tengo todo.
- Pero todo lo que tu quieras. Que yo haga así  (Un movimiento) y tu tengas todo.
Yo era muy fantasiosa y todavía sigo siéndolo, entonces, lo primero que yo pregunto es:
- Mamá ¿el Niño Jesús no me trajo la varita mágica?
Y ella me dice:
- Mi amor a lo mejor más adelante, no te preocupes porque el Niño Jesús puede venir durante todo el año.
Yo me quedé con eso, pero que bien, porque pensé: esperaré mi varita mágica.
Bueno, lo cierto es que me contrató  un sello disquero que se llamaba DISCOMODA, que era el sello disquero de los grandes. Un sello donde grababa lo mejor de lo mejor y entonces por eso me pagaban, por grabar me pagaban. Hice un 45 con las canciones Plegaria de paz y El Pajarillo e inmediatamente empezó a sonar en la radio.
En una noche grabé un disco completo, para que vean la premura que tenían ellos de grabar un disco.  Bellísimo, era un disco lindo con canciones muy recias, criollas, que ellos después decían:
- ¿Pero cómo esa niña canta eso?
Bueno era que yo me las aprendía y cantaba eso con la fuerza que tenía mi voz en aquel momento.
Es así como me contratan  los productores de Renny Ottolina.  Eran Enzo Morera y Hugo Romani. Uno era argentino y el otro era italiano. Esos señores me contratan y me pagaban por actuación.  Yo estaba comprometida con el Show de Renny  a actuar por semana y eso fue durante muchísimo tiempo.
No solamente eran las actuaciones en el show de Renny sino que me llamaban para cantar en el interior. Yo ganaba mucho dinero para la época, era dinero que era 10 veces la cantidad de dinero que podían ganar mi mamá y mi abuelo juntos en un mes. Era entonces mucho dinero y mi mamá un día me dice:
-       Ves mi amor,  esta es la varita mágica.
En ese momento no lo entendí.
Mi mamá era feliz con lo que hacía pero sufrió mucho porque cada presentación en el Show de Renny, ella no iba porque estaba en su trabajo, quien iba era mi abuela. Ella pedía permiso en su trabajo para poder verme en la semana que me tocaban las presentaciones, pero ella sufría porque eran tantos los nervios que se le acumulaban en su organismo que le daba diarrea, le daban ganas de vomitar. Mi mamá sufría como que si era ella la que estaba cantando.
Mi mamá siempre fue muy humilde ante el hecho de tener una hija con ese talento.

DE NIÑA PRECOZ A IDOLO NACIONAL
Venezuela no podía ser menos, si otros países como estados unidos, México o España mostraban al mundo sus pequeños ídolos, nosotros también podíamos hacerlo. Raquelita despertó admiración y curiosidad, sus pecas generaban afecto al punto de que toda niña que tuviera en su cara las pequeñas manchitas propiciadas por el sol las mostraba llena de orgullo, quizá sintiendo en lo más profundo de su ser que de esa forma lograba un punto de conexión con quien no sólo cantaba bien, sino que se había vuelto ejemplo, niña seria, estudiosa y querida por todos.
-          “Yo fui criada de una manera muy simple, con unos principios normales,
comunes y silvestres, de una niña nacida en La Pastora, de una familia grande, muy querida. rodeada por una familia muy unida, mis tíos padrinos, mi mamá, mi abuela y mi abuelo que eran los que me llevaban y me traían. Para mi fue un comienzo muy lindo, porque la gente conmigo fue muy bella, era una admiración total y absoluta, los niños, los padres… Pero fue un ambiente duro para mi, porque de ser la niñita ingenua que iba al colegio, jugaba con muñecas, todo eso cambió radicalmente a tener una sola muñeca que era la Barbie porque era la única que cabía en la cartera de mi abuela, porque todas mis muñecas se quedaron guardadas en el escaparate porque  yo tenía todo mi tiempo ocupado en el trabajo, en lo que era mi responsabilidad.
Mi abuelo, mi abuela y mi mamá me tenían que cuidar mucho porque eso era un contrato y ellos se comprometieron a que esa niña cumpliera y aparte de eso yo sentía que lo tenía que hacer, no era una obligación. Pero a veces escuchaba mi nombre hasta dormida: Raquel Raquelita, Raquelita, Raquel, Raquel… Porque mi familia hablaba mucho de mi, por ejemplo: ¿Qué vamos a hacer el fin de semana que tiene una presentación en Maracaibo, o en Valera o en Mérida o Margarita o en Ciudad Bolívar? Entonces todo giraba en torno a Raquelita y mis hermanos me veían como el corotico, no porque no me quisieran sino porque yo no compartía mucho con ellos. Yo compartía con mis juguetes porque yo era muy solitaria en ese sentido. Yo llegaba de mi colegio a mi cuarto, yo comía, estudiaba y dormía. Yo solita me hice socia del Círculo de Lectores, llamé por teléfono
-          Yo quiero ser socia
-          ¿Y usted cómo se llama?
-          Raquel Castaño
-          ¿La artista?
-          Si
-          ¿Y quien va a pagar eso?
-          Mi mamá
-          Como no.
-          Pero yo quiero los libros ya.
Yo esperaba al  cartero que llegaba con su paquete forrado de un papel marrón y para mi abrir aquello era como un regalo de Navidad. Lloraba con mis libros El Diario de Ana Frank, Pimpinela Escarlata, los cuentos de los Green, Santas a tu edad. Yo me repetía los cuentos y casi no veía la televisión por leer. Me quedaba hasta la madrugada por terminar un cuento y lloraba muchísimo. Yo era La Magdalena. Mi abuela estaba pendiente porque la pared de su cuarto era la mitad de madera y la otra como una especie de ventanal de vidrio y por allí ella se  asomaba para ver si yo estaba dormida y yo tenía la lámpara prendida leyendo y me gritaba:
-          Niña acuéstate a dormir que mañana tienes colegio.
Y  yo me quedaba igualita.
Mientras tanto yo seguía estudiando primaria y luego estudiaba introducción a la música, que era teoría y solfeo, y luego piano. Tuve una maestra privada de piano. Todo mi tiempo estuvo ocupado con mis estudios que nunca los dejé y con la música que siempre la cultivé.
Yo trabajaba mientras estudiaba, viajé a grabar con las Trillizas de Oro en Argentina  y aquí hicieron la historia de la canción con una canción mía y yo era la persona que la interpretaba y de allí empezaron a utilizarme como actriz. También comencé a componer desde muy niñita, por supuesto canciones para las madres, religiosas, muy juveniles, del momento y hasta llegué a grabar con Discomoda canciones compuestas por mi. Eran canciones sin mucha trascendencia pero seguía componiendo y escribiendo cuentos”.

UN ENTORNO DE SORPRESAS
El mundo relacionado con el espectáculo en general crea muchas expectativas, dimes y diretes. Historias que no siempre son verdad y verdades que no siempre conforman los aspectos más importantes o de mayor relevancia en la vida de quien de pronto se ve admirado por un público que generalmente es exigente.
“Como todo artista he tenido halagos y críticas, pero las criticas no eran por mi trabajo, sino porque otras más grandes que yo no podían hacer lo que yo hacía. Me inventaban desde enfermedades hasta cualquier cosa, entonces mis abuelos trataban de que no se me acercara nadie, que no me tocara nadie, tenían aquel cuidado con lo que podían hablar delante de mi, pero yo no estaba exenta de nada de eso, porque ese es un ambiente muy fuerte. Yo viví cosas buenas y las no muy buenas, porque hablaban temas de adultos que a lo mejor yo no tenía porque escucharlos.
Y es que yo sólo era una niña, al punto de que firmaba  los contratos solamente por hacer el paro de la fotografía pero quien firmaba de verdad era mi abuela. A mi no me dejaban entrar a los brindis que hacían por los éxitos de los musicales o las novelas. A mi me dejaban afuera y a mi abuela también y yo entendía completamente todo eso.
Para mi, quien fue una persona muy respetuosa y consciente fue Renny  Ottolina, cuando el tenía que decir alguna grosería porque le estaban haciendo mal el trabajo, sobre todo cuando hacíamos Renny Presenta, echaba cuatro groserías y me sacaban del estudio, entonces el me decía:
-          Mi vida vete al otro estudio con tu abuelita y después que el decía de todo me volvían a traer. Entonces indicaba:
-          Bueno vamos a empezar con ella, rapidito, para que se vaya a su casa.
Grababa mi Renny Presenta y me iba a mi casa. Cuando me decía algo era el consejo del estudio, me decía estudia, estudia mucho. Lee mucho.
Mis hermanos tenían admiración por lo que yo hacía pero no se involucraban, lo vieron como algo normal, era natural. En mi casa no me tenían como especial. Nunca fui la niña especial de la casa, las que me tenían como especial en realidad eran mi abuela, mis madrinas, mis tías madrinas,  ellas toda la vida me tuvieron como especial antes de cantar en la televisión, ya yo era prácticamente distinta para ellas. Y me adoraban y yo hasta el sol de hoy adoro a mi familia. Tanto a los Castaño como a los Amundaray.
Cuando hacíamos el Show de Renny que era un trabajo diario el llegaba como a 10 para las 12, para controlar todo, ya yo estaba allí y el decía:
-          La abuelita de esta niñita y esta niñita si que son cumplidas.
En mi casa poco me complacían para que yo no fuera una niña especial, porque sino eso iba a ser terrible. En una ocasión Renny promocionaba una juguetería se puede decir que medio estudio estaba lleno de juguetes, porque era el primer comercial que hacían de esa tienda,  muñecas, juguetes, casas de muñecas, carritos, muñecas del tamaño mío, de todo y Renny me dice que escoja lo que quiera. Me acuerdo que mi abuela dijo:
-          Hay que ser humilde.
Había un bebé no más grande que una mano y ese fue el que yo agarré y el insistía:
-          Tu agarra lo que quieras mi vida, lo que quieras.  ¿Por qué agarraste ese muñequito?
-          Porque es lindo y porque lo puedo llevar en la cartera de la abuela.
Además no sé porque razón de la forma en que lo agarré se lo hundió la cabecita que era de plástico y se le pararon los pelitos.
-          Que niña tan bella, tan humilde, ella no mostró avaricia por llevarse todos los juguetes que estaban allí que podía  haberse llevado 5 o 6.
Lo cierto es que ese muñeco al día siguiente se vendió como no tienen idea. Todo el mundo preguntaba por el muñeco que se le paraban los pelitos.
Y es que durante mucho tiempo cuando venía en el transporte del colegio yo siempre decía:
-          Señor Luis párese un momentito.
Era una especie de quincalla donde un señor vendía unas carpetas llenas de muñequitas para recortar y yo me  las compraba porque esa era mi única distracción cuando yo estaba en el Show de Renny y trabajando en todos esos eventos.
Hubo un tiempo muy largo en que para mis abuelos y mi mamá, yo tenía que recibir niños que iban a la casa, me escribían mucho. Esos niños iban a saludarme, a saber de mí, a verme en persona. El recibo se ponía full y me tenía que levantar  el día domingo después de haber tenido una semana terrible, para recibirlos. Sin desayunar. Cuando ellos se iban es cuando yo desayunaba, casi no hablaban sólo me veían, era yo la que hablaba y les preguntaba cómo les iba en el colegio, les preguntaba los nombres y me los aprendía. Llegó un momento en que pasó el tiempo y yo dije:
-          Ustedes vienen a hablar conmigo, ¿verdad? y por qué no hablan, por qué soy siempre yo la que hablo, porque si no quieren hablar conmigo entonces se van, así se los dije.
Yo hoy, no quiero que esto se malinterprete simplemente lo cuento como la experiencia que tenía que vivir una niña pequeña como consecuencia de su trabajo.
Una de tantas cosas como que la ropa que yo me ponía era la que querían todas las niñitas. Primero me mandaban a hacer la ropa con una modista, esa ropa la imitaban, pero luego vinieron los vestiditos de gala que traían una cinta y hacías un lazo con una tela que caía muy linda. Eran vestidos españoles, la casa de llamaba Isa Sego en Sabana Grande. Ahí me compraban mucha ropa, vestiditos lindos y muy caros porque eran para el Show de Renny o para Renny Presenta o me los mandaban a hacer con una señora que se llamaba Jesusita, que luego cambió a Vera Rossi una modista de alta costura, que me hizo desde mi vestido de primera comunión a mi vestido de novia, me hizo de todo, ropa preciosa y bella.
También había una casa que se llamaba muñequitas que empezó a sugerirme que utilizara sus vestidos, unos vestidos rectos que no eran muy graciosos pero que era la moda para las niñitas en ese entonces. Como minifaldas, con medias y mis zapatos que hicieran combinación y yo me vestía con esa ropa y con cualquiera que mi mamá comprara o que me traían de afuera. Yo no escogía la ropa,  lo hacían mi mamá y mi abuela. Yo no decía ni siquiera esto me gusta o no me gusta o no me lo voy a poner. No, no, para nada. Ya eso fue después. Es más, ahora tampoco porque a veces el Pollo dice:
-  Ay, a mi no me gusta eso…
Y si el dice que no le gusta yo no me lo pongo. Es más yo a veces ni me mido la ropa, me la llevo toda talla M. Yo prefiero que me quede grande a que me quede chiquita. Cuando es para eventos importantes, fiestas o presentaciones, eso si me lo mando a hacer,  pero para una cosa eventual, yo voy informal. No soy pretensiosa en ese sentido. Si me gusta estar arreglada, cuidar mi cabello. Cuando comencé a usar maquillaje fue muy tenue. Normalmente lo que hago es usar una base para que no me de sol porque me salen pecas, y apenas uso sombra, rimel y pintura de labio. A mi lo que me interesa es que mi trabajo sea de calidad.

APARECE EL AMOR
No se puede escribir  de la Raquel actual sin hablar de su esposo el tan conocido Pollo Sifontes, quien está presente en prácticamente toda la vida de Raquel. El amor y la poesía, tanto como la música son el norte de sus vidas, ella le escribe para su cumpleaños o para el Día de los Enamorados, aunque no hace falta un día especial para expresar lo que sienten uno por el otro
Le escribo porque si salgo a comprarle una tarjeta el se da cuenta, así que para escribirle tengo que hacerlo en la noche y esconderme, entonces lee:
Aquí estas junto a mí, mi mañana, mi rayo de sol
y aunque quieras regalarme un jardín
amanezco perfumada en tu amor.
¿Qué hice yo para tener de ti, esa luz que sólo tu me das?
De un millón eres único en mi  ¿qué hice yo para tu amor ganar?
¿Será que un día sin querer las estrellas
las bordé en nuestra cama y te encendí con ellas?
¿Será que hice colgar la media luna 
y vieras mi sonrisa en una noche oscura?
¿Será que dije que el naranja del cielo atardeció en mi boca
para dártelo en besos?
¿Será que fuimos los dos a un arroyuelo
y angeles que pasaban con su amor nos vistieron?
¿Será que un día te dije sí, te quiero,
sellando nuestras vidas con ese amor eterno?
Aquí estoy junto a ti con magnolias y rosas de abril
y aunque quiera regalarte un jardín amaneces perfumado en mi.
El Pollo y yo nos conocimos  en Ciudad Bolívar, cuando yo tenía 9 años que fue la edad con la que viajé para allá. Se mantenía una relación no por interés de otro tipo sino de amistad, yo era una niñita y el era un hombre ya que iba a estudiar en la universidad. El admiraba mucho mi voz y nació una relación con mi familia, y de allí, bueno, lo que va a suceder sucede, tanta la presencia del Pollo en la casa que yo no te puedo decir que fue el día tal que nosotros nos hicimos novios, porque no fue así. Salíamos con mis hermanas y el me ahuyentaba conquistas. Me decía:
- Por ahí vino fulano de tal, ese tipo tan pesado, pero tu estabas durmiendo…
Y hacía cosas así porque el tenía conscientemente o inconscientemente su idea de lo que él quería. A mi me encantaba estar en compañía del Pollo porque él era musical y yo era musical. A partir de ese comienzo como novios que fue durante muy poco tiempo y como matrimonio hasta el sol de hoy, nosotros hemos compartido composiciones, el ha sido productor de varios discos míos muy exitosos. Hemos compuesto canciones muy lindas, esa es la gran satisfacción.

INTERVALO
Después cada quien se hizo grande, se fueron casando los mayores, como yo era de los más pequeños veía a mis hermanos con mucha admiración y cariño y ellos todos me han querido mucho y me han respetado. Mi familia en general, porque saben que yo sacrifiqué parte de mi infancia y que yo los ayudé por muchos años trabajando, sin darme cuenta.
Entre tanto el tiempo había transcurrido  y Raquel había tenido la oportunidad de participar en unos cuantos festivales, los cuales eran eventos de gran trascendencia para la época, en ellos se daban a conocer nuevos talentos y se reafirmaban los de mayor experiencia.  Viña del Mar. El Festival del Niño, El Festival  Internacional de Caracas y La Voz de Oro tenían una gran sintonía y un público que seguía a sus artistas preferidos. El año en que Raquelita participó  en este Festival participaron artistas de la talla de: Lila Morillo; Myriam Tamayo; María Teresa Chacin; Carmencita Cabrera. Estelita del Llano. Mayra Martí, Lucy Bell,  Charito,  Lupita Sarmiento,  Olga Teresa Machado,  Noemí Berlaty,  Mireya Delgado, Rosa Virginia Chacin,  Estrellita Val,  Verónica,  Wendy,  Carlos Morean,  Miguel Itriago,  Ernesto Castillo, Carlos Bereciartu, Hector José, Luis D’Ubaldo, Luis Enrique, Gimeno,  Roberto Luti, Hugo Huerta, Oswaldo Morales, José Luis Rodríguez,  Alfredo Sadel,  Trino Mora,  Hector Murga y Enrique Lazo.
Paralelamente al desarrollo de su carrera Raquel jamás descuidó su formación académica.
 “Estudie en la universidad porque quería tener una carrera universitaria y también porque eso me lo exigía mi abuela. Estudiaba dos carreras al mismo tiempo para complacerla, en especial porque ella fue tan bella conmigo. Ella fue artista a través  de mí. Ella regañaba a todas mis hermanas, pero a mí nunca me gritó. Siempre estaba pendiente de mí. Cuando estaba en bachillerato me regresaban a la casa casi a las 2 de la tarde y yo llegaba cansada. Ella estaba pendiente de que tenía que comer. Cuando estaba a mitad de la carrera de comunicación también estaba estudiando Derecho, pero no lo terminé porque ya estaba agotada física y mentalmente y abandoné en tercer año.
En Comunicación Social me fue bien porque yo tenía unas materias como publicidad en la que era fabulosa,  queda ridículo que yo lo diga pero me inventaba unas cuñas que el profesor decía, esto es irreal pero es una maravilla. Hice un programa de radio. Hice un guión de esas personas que sufren delirium tremen. Era demasiado. Finalmente me graduó en el 79”.
Raquel habla poco de su carrera como actriz, sin embargo es tan reconocida como en su carrera de cantante. Su participación en numerosas novelas reafirman un talento que se manifiesta en cada uno de los personajes interpretados en:  "Las Historias de lo que cuentan las canciones", Amores de Juventud con Doris Wells. Corazón de Madre.  Raquel. La Nena. María Laura. Cristina. Residencia de Señoritas. Rosa Campos Provinciana. El Ángel Rebelde. Elizabeth. El Esposo de Anaís. Luisana Mía. Las Dos Dianas. El Paseo de la Gracias de Dios. Pedacito de Cielo. Pecado de Amor. Todo  por tu amor y ¡Qué buena se puso Lola!

UN CAMBIO DE IMAGEN
El tiempo pasa, a veces mucho más rápido de lo que quisiéramos y la Raquelita de los éxitos infantiles había quedado atrás. Quizá tanta emocionalidad generada, tanto afecto compartido y tantos mohines característicos de aquella niña triunfadora impedían asumir que se había convertido en una adulta que deseaba nuevos retos. Además de un cambio de imagen hace carrera como compositora entre sus primeros triunfos en ésta área se destacan el primer disco de Carlos Montilla “De ahora en adelante” que fue producido por el Pollo Sifontes y la mayoría de las canciones eran compuestas por ella.
“Yo tenía ya como 18 años de contrato con Radio Caracas cuando decido irme. El Pollo y yo estábamos recién casados. Como yo componía canciones él se vuelve el artífice de ese cambio para el que se necesitaba lograr algo exótico. Yo hacía mis canciones muy lindas pero el decía:
-          Raquel tienes que componer algo que tenga sensualidad…
Mis canciones tienen que ver con lo que uno va viviendo. Yo tomo historias de lo que otros van viviendo, hago minicuentos, tomo ideas de las lecturas que hago o de  las películas que veo, tomo detalles y desarrollo una historia. A mi me pueden encerrar con una frase y yo desarrollo la historia porque a mi me apasiona escribir. Empecé a escribir canciones sensuales. Y sale Abrázame que pegó full, esa canción fue la culpable del cambio de Raquelita a Raquel.
Para lograr eso, me voy de Radio Caracas. Yo había dejado dos discos de Navidad muy bellos que se vendieron, ellos no querían que yo me fuera pero tenía que hacerlo, porque el cambio era necesario.
No me dejo ver por prensa, no acepto entrevistas con nadie, bajo perfil total y El Pollo como era el productor empieza los contactos y contrata unos arreglistas para ese disco. Cuando se hace el disco los coproductores, técnicos de sonido y el arreglista principal decían:
-          Guao Pollo esto no es Raquel, esta es una artista para exportar.
Me hacen una foto muy sensual, con la boca pintada de fucsia, maquillada, muy bella, parecía un cuadro, pura cara. En ese momento el coproductor que trabaja con el Pollo dice:
- Yo voy a vender a Raquel a Sonorodven.
Yo tenía todo listo, afiches, videos. Montenegro se llamaba el señor que tenía que ver con la parte de producción de SONORODVEN que era quien escogía el material y daba el visto bueno a los nuevos talentos, entonces llega Sandro Maraura quien ayudó mucho al Pollo a tener un punto de vista distinto y empieza a ponerle las canciones. Y le dicen:
-          ¿Quien es, cómo se llama? ¿No la conozco? ¿Las canciones son de ella?
Maraura no decía quien era, hasta que llega una canción…Yo pronuncio la R cuando canto de una forma distinta a otros cantantes,  y Montenegro dice:
-          A mi se me parece a Raquelita Castaño
Y Maraura le dice:
-          Básicamente es ella, Raquel Castaño
Ellos solo firmaron distribución, utilizaron la canción para una novela por la tarde, queríamos que tuviera una campaña de intriga pero se fueron directo. La novela se llamaba Agua Viva por Venevisión. Pero fue fuerte para la gente entender el cambio de Raquelita Castaño, hasta mi mamá me dijo que cómo yo iba a cantar esa canción en la televisión. Esa canción es muy fuerte. Todas las canciones tenían una temática sensual, de amor, de desamor, de despecho, canciones fuertes.
Después cuando salgo de Sonorodven y entro en CBS grabé el disco de Marinero, Loca, de la que se hizo un video buenísimo. Mi carrera siguió con el cambio de imagen por varios años. Ese fue un disco buenísimo. Las canciones de ese disco han sido de mis mejores composiciones a nivel de letras y a nivel interpretativo. Los arreglos son buenísimos. Después viene otro CD que tiene canciones muy bellas.

LAS DESPEDIDAS
Mi mamá murió el 2 de febrero del 2006. Ella en medio de su enfermedad estaba en una cama clínica y yo fui muy mimosa con ella, de echármele encima, de abrazarla y la besaba y le cantaba. Yo le decía:
-          Mamá ¿tu me quieres?
-          Te adoro mi amor.
Todas sus frases terminaban en mi amor. Imagínense que ancho puede tener una cama clínica y ahí cabíamos las dos.
Mi mamá quería regalarme todo, decía:
-          Yo voy a tener un bebé para ti…
Porque yo no he tenido hijos. Esos eran detalles tan bellos y a veces me decía:
-          Ay mi amor, yo creo que yo no hice bien en gastar todo el dinero de todas las cosas que tu hiciste, del trabajo que tuviste. Has debido tener una propiedad…
Y yo le digo:
-           Mamá ¿qué estás diciendo, que mayor propiedad y orgullo que haber servido a mis hermanos, a ti, haberte ayudado? Porque como tu dijiste una vez yo fui tu barita mágica y voy a seguir siendo tu varita mágica.
De mentirle para no decirle que habían fallecido su madrina, su tía abuela, esconderle cosas para que no enterara de cosas dramáticas que pudieran haber sucedido en la familia. Todo eso sucedió en una etapa  que ella no recordaba y no era mayor, pero tuvo una metástasis a raíz de un cáncer en un seno. Yo la llevé a operar y el agradecimiento a todas las cosas que nosotros hacíamos por ella era demasiado grande. Yo no podía hacer otra cosa sino eso, para mi era una gran satisfacción. Mis hermanos por supuesto que  estaban allí, pero yo me tomé esa responsabilidad porque yo veía a mi mamá como mi hija.
Hoy, mi abuelo se fue al cielo, mi abuela se fue al cielo, mi mamá se fue al cielo pero está el pollo que está pendiente de mi, que me cuida, que además es un artista, un compositor y nos une el amor, la admiración, el respeto, lazos muy importantes, afectivos y nuestras familias que es muy importante.

SIN DETENERSE
Yo siento que mi trabajo o mi camino en este mundo del arte no ha sido en vano, porque tengo un mundo de gente que me quiere, tengo el conocimiento musical, se algo de canto, algo de piano, música. No te digo que soy pianista concertista, porque no estudié piano para concierto porque eso no era lo que quería. Yo quería un piano complementario para acompañarme, para yo componer mis canciones. Yo no me hice arreglista porque no era mi intención ni mi idea. Mi idea era componer y cantar.
Mi carrera ha sido siempre exitosa en el sentido de que yo me he sentido satisfecha, he podido hacer muchas más cosas fuera de Venezuela pero mi abuela no quiso dejarme salir, tenía mucho miedo porque era una jovencita que tenía que viajar sola porque el viaje era para Raquel Castaño  no para la abuela, entonces, eso en mi familia no estaba previsto. Mi carrera se ha desarrollado aquí, se ha desarrollado bien, he sido actriz porque a partir de los 10 años hice novelas bellísimas, he hecho más de 30 discos y CD, casi todos con éxitos de cada disco ha habido 2, 3 y hasta 4 éxitos. Muy vendidos.
En la actualidad estamos madurando un material para afuera, porque aquí el tema de la piratería es muy grave, puede más que el disco verdadero y entonces para nosotros los autores no se le ve ganancia, gastas un dineral  y no lo vendes porque lo regalan prácticamente los piratas. Hay propuestas concretas internacionales, ahora viene otra faceta. Estoy satisfecha de lo que he hecho hasta el sol de hoy.
En ese preciso instante aparece el Pollo quizá presintiendo el final de la entrevista, entonces, no duda en apuntalar las últimas palabras de Raquel con su opinión:
-          Raquel ha sido selectiva en su trabajo, ha trabajado con productores muy importantes. No está en la pantalla porque no quiere, porque no quiere hacer una novela que sea más de lo mismo. Una telenovela es algo que desgasta, comes mal, duermes mal, y encima no es tan bien remunerada como la gente piensa. Como crítico exigente Raquel no tiene nada que envidiarle a ningún autor en ninguna parte.  Dentro de poco va a dar que hablar porque tiene algo que es escaso que son buenas historias.
Las luces de las velas llenan la atmósfera de calidez e intimidad, Raquel lo invita a acompañarla en el piano, mientras él se prepara ella nos lee otro de sus regalos, especialmente el que le escribió para el Día de los Enamorados:
Otro día mi sol junto a ti
No puedo negar este amor amarrada a tu piel
porque sí con las cintas de tu corazón.
Otro día mi vida es así caminando a tu paso yo voy,
fuiste campo sembrado por ti ramilletes de pura pasión.
Y aunque los días sean tantos como miles
nos amaremos desde octubres a abriles,
recogeremos el agua de las lluvias
y mojaremos la vida de aventuras.
Otra noche de luna ahí
estás apuñando en tus manos el mar
y quisiste mi cuerpo mojar
y tus besos sabían a sal.
Y aunque los días multipliquen los años
siempre estaremos de septiembre hasta mayo
y guardaremos las luces de ese cielo
más que amarrados por siempre brillaremos.
Otro día mi amor junto a ti.
Sin mayores ceremonias el destapa el teclado y desliza sus manos  de un extremo a otro, con la facilidad y la energía que dan el talento y la experiencia. Ella se sienta a su lado y cerrando sus ojos deja deslizar las primeras frases de una nueva canción. Descubro en sus gestos la niña a quien hemos estado recordando con la naturalidad que se le impregnan a los recuerdos, cuando estos son satisfactorios. Es por ello que quien está allí es la mujer plena, enamorada y creativa, dispuesta a vivir con igual naturalidad los triunfos que la esperan.

1 comentario:

celia dijo...

Querida Raquelita: Gran alegría me ha dado encontrarte en esta hermosa entrevista que es un excelente retrato de esa "nota" tan tuya donde prevalece el amor, y la sencillez para nombrar la vida .
Es una suerte tenerte entre mis amigas, no hay muchos seres que hayan desarrollado la inteligencia emocional con tanta precisión como tú.
Un gran abrazo extensivo al Pollito y a Inés: Se los quiere: Celia Calcaño