2010/02/28

MARIA GOMEZ

MARIA EN VII ESCENAS

ESCENA I

Tocó la puerta del camerino directamente. Allí estaba Marcel Marceau, media cara maquillada y la mirada fija en el rostro de su visitante. El silencio se hace el gran protagonista, como todo lo de él, porque ese silencio como expresó muchas veces es la memoria del pasado, del presente y del futuro del hombre. Uno. Dos. Tres. Cayó literalmente de rodillas y con una lágrima en la cara, dio paso a sus más puros sentimientos

MARCEL:      Perdóname es que yo no sabía que no eras tu.

María Gómez no dudó en ponerse de rodillas frente a él, realmente conmovida, sujetándole las manos.

MARIA:          Maestro por favor, no haga esto. No pasa nada, el teatro está lleno. Está muy bien todo.

La ida a trabajar a México como manager de Rocío Durcal, hizo que María dejara de tener contacto con unos cuantos de los que habían sido sus artistas. En el camino otro empresario trajo a Marceau a Caracas. María fue como  y su visita la llevó a descubrir los sentimientos que guardaba en su corazón el legendario mimo.

Esta historia tan real como ninguna, pero llena de teatralidad, de imágenes, colores y sentimientos forma parte de la vida de María Gómez, quien si no es la primera mujer en dedicarse a gerenciar el mundo del entretenimiento en Venezuela, no cabe duda que ha sido quien mejor lo ha hecho.

MARIA:          En este oficio hay que tener vocación, hay que ser artista para poder entender y tener la sensibilidad para tratar al artista. Allí está la gran diferencia entre otros empresarios y yo.  Hay empresarios que nunca llegan a conocer al artista, yo no puedo hacer eso. Yo tengo que recibirlo, lo llevo, lo traigo, lo invito a comer, veo que necesita, si quiere ir a comprar algo para su esposa.  Me instalo en el hotel con ellos y en ese momento mi oficina la maneja otra gente, yo ahí con el artista, a cuidarlo, a mimarlo. El artista es un ser muy especial y muy difícil, si lo entiendes es una maravilla. Yo disfruto muchísimo y cuando pasan al escenario me siento feliz.

ESCENA II

Ella Fitzgerald, podía estar mirando a través de una ventana, viendo directamente al rostro de María o mirándola a través de un espejo. ¡Qué más da! No siempre en la vida se tiene la oportunidad de que uno de los grandes sea quien se quede mirándolo a uno y no por decir que María sea menos, porque ambas son lo que dirían los fanáticos del béisbol “unas cuarto bate”, lo que sucede es que Ella es la leyenda, el canto a voz en cuello de la negritud, con todas sus ventajas y desventajas.

ELLA:             Es la primera vez que no me tratan como una maleta.  A mi me recoge un señor en mi casa y me lleva al aeropuerto.  Me meten en un avión, me recogen en el otro aeropuerto y me llevan para un hotel.  Me recogen del hotel, me llevan para un teatro, me vuelven a traer para el hotel. Al día siguiente me llevan al aeropuerto, del aeropuerto me llevan a mi casa. ¿Eso no es una maleta?

MARIA:          La llevé a comer, la llevé a pasear, la llevé a ver el Panteón Nacional, la Casa del  Libertador, la Cota Mil.  Se fue feliz.

El primer acercamiento de María a ese trajinar del ir y venir, a la espera de un aeropuerto a la expectativa que trae consigo todo viaje, lo tiene con tan sólo nueve años, cuando en compañía de su madre y de su abuela se embarca rumbo a Venezuela, dejando atrás su lugar de nacimiento, la isla de Martinica. Después bien podría tener el mundo por casa, de tanto viajar de un lado a otro, de tanto ir y venir.

MARIA:          Mi madre, mi abuela y yo vinimos a Venezuela en 1949.  Nací en el 40 en plena guerra mundial. Mi madre quería salir de aquel infierno de gente que la señalaba con el dedo porque mi padre la abandonó. En una isla eso es terrible. Ella tenía una amiga en Venezuela que le planteó que se viniera aquí donde había grandes posibilidades. En esa época venían portugueses, italianos, españoles. Una inmigración que vino a echar pa´ lante éste país. Nosotros llegamos y al poco tiempo matan a Delgado Chalbaud y sube al poder Pérez Jiménez. Vivíamos de Cipreses a Miracielo. Pasamos mucho trabajo, pasamos hambre, pero gracias a Dios, la gente fue muy solidaria. Venezuela se ha caracterizado por ayudar al que llega. Es una cosa de naturaleza. El venezolano no es nada mezquino, si te puede ayudar te ayuda.
Empiezo a estudiar desde cero porque no hablaba español. A los 9 años yo estaba aprendiendo el “a, e, i, o, u”, con los niñitos pequeños. Era horrible para mí, me tenía que sentar en los pupitres porque no cabía en las sillitas.
Yo quería ser actriz pero mi madre nunca quiso que yo fuera artista. Mi abuela que era la alcahueta perfecta iba a misa todos los días a Santa Teresa y me llevaba con ella. Me dejaba en el Teatro Nacional, que queda justo al lado, en clases con Juana Sujo quien me becó porque le expliqué que quería estudiar pero que no tenía la plata.  No se la podía pedir a mi mamá porque ella no quería que fuera artista.  Me hizo una prueba y como vio que tenía talento me daba las clases a la hora de la misa. Mi abuela me contaba las cosas que habían dicho en el sermón, porque mi madre siempre preguntaba
MADRE:        ¿Y que dijeron?
MARIA:          Entonces, yo echaba aquel sermón que mi abuela me acababa de contar. Era graciosísimo. De esa experiencia creo que aprendí a improvisar.

María disfruta uno a uno sus parlamentos, los saborea con el placer que da el conocimiento, la experiencia, lo vivido, pero además hace de cada palabra no sólo la historia, sino un nuevo reto.

MARIA:          En las islas los señores suelen tener muchos hijos con distintas madres y mi madre tenia una hermana de otra madre que vivía en Pau en Francia, como a dos horas de Cannes. Pues mi mamá decidió que quería conocer a su hermana, le escribió y le dijo que íbamos a ir para allá. Mi abuela se quedo aquí, pues teníamos un restauran en ese momento, teníamos varias cosas.
MARIA:          Yo no quieto ir a Pau, yo me quedo en Cannes.
MADRE:        Bueno no sé como te quedarás porque no te pienso dar dinero.
MARIA:          ¡Ah! Bueno.
Y me puse a buscar trabajo. Me puse a leer el periódico. Conseguí un aviso donde se buscaba gente para que atendiera el teléfono en un casino, el Palm Beach, luego en la noche tenía que recibir a la gente que venía. En el día tomaba las reservas para la cena y para el show nocturno. Cuando llego allá hay como cuarenta mujeres y digo, “Dios mío, solamente necesitan cuatro y yo necesito el trabajo porque si no, ya me veo camino a Pau.”
SEÑOR:         (Dirigiéndose a María) Usted escribió acá que habla alemán, portugués, italiano, español, francés, ingles, ¿Usted habla todos estos idiomas?
MARIA:          Bueno claro.
SEÑOR:         Entonces vamos a hablar en…
MARIA:          ¡Dios mío! Yo sudaba.
SEÑOR:         …Vamos a hablar en español porque yo viví en Maracaibo seis meses
MARIA:          (Como tratando de recordar) …Español, español. ¡Vamos a hablar en español!
Y con la suerte que tuve quedé entre las otras que hablaban ruso, japonés que sé yo …
                        Bueno, les dije, me tienen que ayudar, cuando venga alguien que hable uno de esos idiomas que puse allí. Yo no hablo nada de eso pero necesito trabajar.
Así que cada vez que llegaba alguien que hablaba alemán yo me iba corriendo para el baño. Así tuve la ayuda durante 6 meses. Las mujeres somos como un clan. Ya no volví más. Mi mamá se enfadó, ella regresó a Venezuela y yo me fui para España. 
Cuando llegué a España los primeros meses fueron muy duros. Yo estaba en una pensión, llegué y pagué dos o tres meses y pensé “si no sale algo tendré que devolverme a Venezuela nadando”. Iba a un sitio por la mañana y decía “por favor, me da una taza de agua caliente con azúcar”.
Ninguna de las dos cosas te las cobraban. Me la tomaba y me iba. Puse un anuncio en la prensa que daba clase de francés a cambio de comida, me llamaron dos señoras que tenían niños y yo iba como una institutriz, daba clase, me daban mi almuerzo y me llevaba un bocadillo para la noche. Al tiempo, cuando empecé a trabajar, fui a esa cafetería “La Rue de San Luis”. Entré y le dije al dueño ¿Se acuerda señor Paco cuando yo venía y le pedía una taza de agua caliente con azúcar?
PACO:           Si, yo decía que dieta tan rara.
MARIA:          Es que no tenía dinero conque desayunar y pedía tomar azúcar porque soy de tensión baja. Necesito azúcar por la mañana.
PACO:           ¿Y por qué no me lo dijo?  Yo la habría…
MARIA:          ¡No que va! Usted sabe la cantidad de gente que le debe estar diciendo que tiene hambre.
Yo era una persona pobre, no era una pobre persona. Yo he hecho de todo por necesidad.
Las historias se suceden, se agolpan una tras otra, puro ejemplo de la lucha por salir adelante y es así como de profesora pasaría a bailarina.
JOVEN:          (Dirigiéndose a Maria) ¿Tu sabes bailar?
MARIA:          No, no lo sé, pero aprendo.
JOVEN:          Están buscando bailarinas, todas de un cierto tamaño.
MARIA:          Bueno yo voy para allá.
¡Y yo que no tengo oído musical! El argentino que dirigía pone una música, da ciertos pasitos y los fui cogiendo. Así quedé entre las seleccionadas. Después vino un señor que te enseñaba los bailes que había que aprenderse. Yo tenía que sincerarme y le dije: mire, yo no se bailar pero necesito el trabajo. Usted podría luego darme unas clasecitas, yo se las pago de la mitad de lo que me den y me monta la coreografía.
Al mes viene el argentino a ver como había quedado todo.  De repente dan un paso, yo lo doy a la derecha y todo el mundo lo da a la izquierda. Viene y se para frente a mí.
DIRECTOR:   Señorita usted se equivocó
MARIA:          ¿Yo me equivoqué?
DIRECTOR:   Este paso todo el mundo lo dio a la izquierda y usted lo dio a la derecha.
MARIA:          Mire le voy a decir la verdad yo estoy pelando bola, necesito trabajar para comer. Yo le aseguro que no sé bailar y esto me lo he aprendido de corazón. Si yo me lo aprendí es porque es así y las que se equivocaron fueron ellas.
DIRECTOR:   No, usted no me puede decir que once personas se van a equivocar y usted no.
MARIA:          Bueno, yo no sé, yo lo que le digo es que es como yo lo bailé, porque yo no sé bailar y no puedo inventar.
Me aceptó y nos fuimos de gira por Portugal donde hicimos varias presentaciones.

Fue en España donde se produce un verdadero acercamiento entre María Gómez y el espectáculo. Por necesidad se descubren mutuamente. María se traga una a una todas las exigencias de un mundo sorprendente. El espectáculo conseguiría en esta mujer una de sus más grandes defensoras aun cuando reconoce que como  mujer ha tenido que lidiar con todo, porque el mundo del espectáculo es una industria hecha por los hombres,  administrada y manejada con una visión de hombre, como ella lo expresa  y  la cual por sus propias condiciones acepta muy pocas mujeres. Pero su fibra estaba allí, desde siempre, revestida de tantas inquietudes por sobrevivir en el mundo que quería, que se le empieza a volver carne y sangre.

MARIA:          Entre esas cosas fui a un casting que estaba haciendo Fernando Lamas en el hotel Palace, para buscar asistente de producción. Me senté a su lado.
MARIA:          Estoy pasando mucha hambre Fernando, necesito trabajar. Yo hago lo que quieras, nunca lo he hecho pero lo hago.
FERNANDO: (Quien se queda mirándola) Esta bien. (Se levantó y se fue

Así comenzó a trabajar en cine.

MARIA:          Hice películas con Paquita Rico y Fernando Lamas, una que se llamaba La Fuente Mágica, mala como ella sola. Trabajé con Esther Williams como su doble. Fui asistente personal de Anthony Mann, le preparaba los guiones. El es el de la Caída del Imperio Romano. A su esposa Sara Montiel se le metió entre ceja y ceja que yo era su amante. Ella era muy amiga de la mujer de Franco y me llegó un rumor, creo que me lo dijo el mismo
ANTHONY:   Sara está moviendo una “tela” para sacarte del país, así que vete por unos meses.
MARIA:          Me compró un pasaje.
ANTHONY:   Vete para Italia a ver que haces.
MARIA:          La primera cosa que hice fue buscar trabajo de guía. Yo hablaba ingles, francés y español, italiano no hablaba, pero ellos dieron por hecho que sí cuando me entrevistaron y me contratan para ir de guía turística en un autopulman, iba adelante con un micrófono. Salí de allí corriendo, agarré los pocos realitos que me quedaban y me empiezo a “apuñalear”.
MARIA:          (Dirigiéndose al chofer) La mitad de mis propinas son para ti pero por favor avísame cuando vayamos llegando a un sitio para buscarlo en el libro, porque yo no conozco Italia.
                        Y empezamos.
CHOFER:      Ahora viene la plaza de la Fontana de Trevi. Ahí viene el Coliseo
MARIA:          Y cuando llegamos al Vaticano…
CHOFER:      Ahora si es verdad que no sé como va a hacer porque yo me tengo que quedar en el autobús
MARIA:          (Saliendo del autobús ) Vamos por aquí.
Me los llevo para adentro mientras iba pensando “y ahora qué hago”. ¡Dios mío Maria Gómez, te van a sacar de aquí! Había otras guías enseñando El Vaticano, enseñando las pinturas, explicando todo.
(Dirigiéndose a los turistas.) Bueno, por respeto a mis compañeras no puede haber dos guías explicando a la vez así que vamos a pegarnos a las cosas que está diciendo ella, (Y señaló a la más cercana) porque llegó antes que nosotros, escuchen bien.
Yo también escuchaba y así di la primera vuelta al Vaticano. De vez en cuando decía… (Dirigiéndose a los turistas) Acuérdense que no pueden haber dos guías hablando. Frente a un retrato en que no había guía preguntaron y yo hablé tan rápido como pude para decir que no se podía estar allí. Me los llevé para otro lado. Después querían bajar a las tumbas…No, no, no. Hoy es lunes y no se puede entrar a las tumbas.
En esas andanzas conocí a un fotógrafo quien de inmediato me ofreció trabajo.
FOTÓGRAFO: ¿Tu sabes bucear?
MARIA:          No, pero yo aprendo. Si se va a ganar dinero yo aprendo.
FOTÓGRAFO: Yo tengo un amigo que te va a enseñar.
MARIA:          Me llevaron a una piscina, me pusieron como un peso en la barriga y unas bombonas de oxigeno. Aprendí a bucear. La RAI estaba haciendo un documental y él estaba contratado para hacerlo.  Yo era muy bella, morena, alta, la gente morena “mataba” en Europa en aquel momento. Por donde yo pasaba la gente se volteaba a mirarme.  En ese momento se estaba desarrollando un festival en el que elegían una miss que además iba a Miss Cinema Sicilia y si ganaba iba a Miss Cinema Italia.  Yo estaba haciendo un documental con Mauricio este amigo mío que por cierto se lo comieron los tiburones, si, le comieron una pierna y se desangró. Estábamos en la filmación y me dicen
SEÑOR:         ¿Y usted por qué no participa?
MARIA:          Es que yo no soy italiana.
SEÑOR:         No, no, pero si no hace falta ser italiana. Hace falta ser turista y usted está de turista.
MARIA:          Bueno, sí, estoy de turista.
Mi mamá me había comprado un traje de baño blanco espectacular, con el borde con unas rayitas azules y toda la espalda al aire, lo cual en aquel momento era un escándalo. El día del concurso llegaron todas las que se iban a presentar con sus taconzotes y yo me presente sin zapatos. La gente se quedó toda “en el sitio”. En todas las fotos estoy sin zapatos. Al día siguiente los titulares eran  “Bella modelo de color chocolate con los pies desnudos” y me gané el primer Miss Cinema. De ahí fui al Miss Cinema Sicilia en Palermo y me lo gané. Finalmente me mandaron como representante al Miss Cinema Italia y llegué hasta la final. Estaba Sofía Loren como jurado y había un presentador horroroso que se burlaba de toda la gente y de todas las muchachas que le pasaban adelante. Yo estaba viendo aquello. No, esto no puede ser.  
Cuando me tocó mi turno dije: Chicas hasta aquí llegué, las voy a vengar a todas. Por favor asómense. (En el escenario) …Y ahora quiero decirles que usted (Dirigiéndose al locutor) no tiene derecho a tratar a la gente como la ha tratado hasta ahora, a mi no me importa si yo voy a pasar a la final  porque de hecho no voy a pasar, pero todas estas chicas se van a sentir vengadas. Usted es un chico guapo a lo mejor es maricón, puede que si, puede que no. La verdad es que no lo sé, pero se está vengando de las mujeres bonitas …
Aquello en vivo en televisión.  Eso fue de primera página, escándalo total.  Me di la vuelta. Y me voy, usted no me va a echar, yo me voy. Buenas noches - le dije a todo el jurado - …Sofía…
Tuve trabajo para largo, todo el mundo me buscaba.


ESCENA III

No importaba la hora. Llegaba Alejandro Sanz por primera vez a nuestro país, un joven español que comenzaba a despertar el interés de cuantos le rodeaban. Ella estaba allí, esperándolo en el aeropuerto para deshacerse en atenciones como hace siempre. María lo había visto cuando debutó en el estadio de basket de Madrid a donde la llevó la manager española que lo había descubierto. Comenzaba apenas a sonar su primer disco, “Pisando Fuerte”.
MARIA:          Bueno, yo me lo llevo a Caracas cuando tu empieces a tener gira internacional.
ROSA:           ¿Aunque no lo conozcan?
MARIA:          Aunque no lo conozcan.  Yo haré mi trabajo.

Lo trajo para El Poliedro. Otro joven, tan poeta, tan apegado a sus afectos como Miguel Bosé le había hablado de María, así que al salir del avión no tardaría mucho en reconocerla.

ALEJANDRO:           Tu eres María.

Saludo éste con el que se firmaba un compromiso, de esos que surgen de compartir entre un lado y el otro, sonrisas, palabras y miradas. María se lo llevó a cenar. Lo llevó a conocer Caracas. Y aunque su olfato de empresaria le dice donde está el verdadero talento, nadie podía predecir el boom en que se convertiría Alejandro Sanz. Es así como la CIE, (Corporación Interamericana de Entretenimiento) una de las empresas más importantes del mundo del espectáculo en México, decidió comprar toda la gira. En ese momento se pusieron de manifiesto los lazos que bien se habían entretejido entre aquellos dos seres de generaciones tan distintas. 

ALEJANDRO:           (Dirigiéndose a su manager)  En Venezuela, no.
MANAGER:              Si vendemos, vendemos toda la gira y ellos verán con   quien lo hacen.
ALEJANDRO:           Bueno, entonces yo prefiero no hacer Venezuela porque no le puedo hacer eso a María. Dile que le vendemos todo pero en Venezuela sino se hace con María no quiero hacerlo.

Al final la negociación no se hizo pero los testigos repitieron la historia. Como se repiten de unos a otros las cosas buenas. Una historia enlazada a los verdaderos afectos que son los que permanecen allí y que hacen que el ser humano vaya siempre tras ellos. Por eso María no duda en repetir que nunca ha visto el mundo del espectáculo como una forma de hacer dinero, sino como la forma de mostrar algo de calidad. María construye cadenas que la van atando a los que pasan por su vida, con eslabones llenos de amor, de solidaridad y de exigencias en busca de esa calidad que pregona. Sentimiento éste que además y como es natural le ha creado ciertos detractores, quienes no pueden avanzar más allá sus comentarios, como no sea decir que tiene mal carácter.

MARIA:          Cuando mi abuela se enfermó, volví. Mi abuela era realmente la persona con la que yo me identificaba. Es una persona que me ha cuidado mucho y que me guía mucho.  Inclusive he visto su sombra pasar.  Yo sé que mucha gente cree que no es verdad, pero no puede ser que seamos nada más que esto. Hay una energía, hay algo más allá, pero nadie puede volver a decirnos nada. Mi abuela no me desampara. Cuando se cierra una puerta, se abre otra, nunca me ha faltado nada, gracias a Dios. Siempre he tenido una mano amiga, siempre he podido brincar de un charquito a otro, haciendo mil cosas, porque creo que al final esto es la vida. La vida no es comer y dormir.
Ya en Venezuela quería buscar mi camino. Mi madre era peluquera, alisaba el pelo, tenía una especialidad en el desrice. Venía gente desde Maracaibo a desrizarse con ella.  Yo le decía:  Pero mamá, ¿Por qué tu desrizas tan bien? La gente viene cada seis meses.
MADRE:        Las cosas hay que hacerlas bien, porque sino no se pueden hacer.
MARIA:          Eso se me quedó.
Ella conocía a Magdalena Sánchez que también era peluquera. Magdalena nos ayudó mucho.  Yo empiezo a ir con ella a Radio Caracas, al Show de las 12. Allí conozco a Alfredo Sadel. El ve en mí a una persona que lo puede ayudar. Siempre muy “pila” yo le tenía su vasito de agua y lo que necesitaba, así pasé a ser su secretaria. Después armamos el Club de Admiradoras de Alfredo Sadel. Llevábamos las labores de Alfredo pero realizábamos actividades sociales.

Y es que lo social siempre ha estado allí, como corriendo por sus venas. Hay muchas anécdotas frente al tema, porque en más de una ocasión se ha vaciado los bolsillos para ayudar a quien le ha solicitado ayuda. Es que dice que pasar necesidad enseña a lo que es la solidaridad. Y mientras pierde la vista hacia el horizonte, se regodea en sus decisiones de vida. Y se llena como puede hacerlo un globo del aire, se llena de unos sentimientos donde prefiere no recordar las cosas malas, sino las cosas que le han abierto el camino.


MARIA:          Empecé a trabajar con Gloria Martín representándola. Habíamos ido a varios festivales, entre ellos, el Festival de Buenos Aires de la Canción que ella ganó. Cuando volvimos, Renny Ottolina la contrató y logramos un contrato en Velvet. Antes de irnos yo le había dicho al dueño de Velvet, voy a ir con ésta chica a Buenos Aires y vamos a ganar. Si regreso ganadora de ese festival, me das un contrato. 
Cuando volvimos teníamos disquera y teníamos un programa como el de Renny. Un buen día a la señora Gloria Martín se le ocurre discutir con Renny en un programa en vivo, lo cual fue su entierro como artista. En la parte mediática, que se manejaba en aquel entonces todo era muy cerrado. Renny tenía mucho poder, hablaba con mucha gente y los vetos que el ponía eran para siempre.  Fue en Radio Caracas Televisión con la canción Bachilleres.
RENNY:         Muy bonita y muy inspirada tu canción, pero eso no es así.
MARIA:          Gloria en lugar de marcharse le contesta.
GLORIA:        ¿Por qué no es así?
MARIA:          Comenzaron a discutir la canción. Gloria es una persona brillante y yo no he visto nunca a nadie ganarle un tu a tu, sobre todo cuando se trata de sus obras y de sus canciones. Renny era muy talentoso, eso no se le podía quitar; pero era realmente una persona terrible, muy de derecha, de ultra derecha. Mucha gente le tenía rabia y mucha envidia también, pero no dejaba de ser un hombre talentosisimo y un hombre con mucha visión artística. Trajo a este país los mejores artistas en su momento desde Charles Aznavour hasta Les Luthiers, pasando por Tom Jones y Rita Pavone. Todo lo mejor lo traía él, sin importarle precio y si estabas en el Show de Renny eras bueno. La gente se tiene que acordar de eso. Fue el primero que trajo una cámara, hizo un círculo muy grande, un hueco en uno de los estudios de Radio Caracas y la metió allí para agarrar otro tipo de ángulo, era una persona muy adelantada para su época. Amable Espina casi se muere.
Renny era una persona que no aceptaba otro tipo de posicionamiento que no fueran los suyos.  No le daba chance a los demás, era su forma de ver contra lo que el otro pensaba y si no le gustaba, esa persona estaba muerta. En esa pelea con Gloria rompe el contrato y yo me quedo un poco como en el aire. A Gloria le había puesto la cruz. Gracias a Dios existe alguien como Napoleón Bravo que la ayudó mucho con “Bachiller”, porque se armó una polémica.  El estaba en Radio Capital y estaba muy bien en el ranking. La gente llamaba y él hablaba todos los días de la canción.

La gran carrera de María se iniciaba con todos los riesgos que implica. En lograr el éxito estaban centrados sus esfuerzos. Aquellos estudios de televisión se convertían en su casa. Un nuevo mundo se abría ante sus ojos y ante los ojos de aquellos que la observaban.

MARIA:          Los años que trabajé con Gloria Martín, tuvimos mucha relación con Alí Primera a quien no llegue a manejar ni nadie manejó, porque él era inmanejable. Una persona que hacía realmente lo que le parecía que había que hacer y punto. Era un ser espectacular. Nunca he visto una persona como él, una persona tan espontánea, tan franca y a la vez tan clara. Tantos años después tiene tanta vigencia “el pueblo es el hombre, muchacho”. A Alí también habrá que hacerle justicia, aunque me alegro mucho que a nivel popular se haya retomado su discografía,  aunque no esté muy de acuerdo con la manipulación que se hace de sus canciones, pero estoy de acuerdo en que se comunique, que  la gente lo vaya escuchando y no se pierda en el olvido.
Alí fundó un sello que se llamaba Cimarrón y Gloria grabó en ese sello.  Estaban Lilia Vera, Los Guaraguao y otros. Por las conexiones que tenía Gloria con la gente que estaba presa en esos momentos Alí se planteó hacer algo por la familia de los presos políticos.  Al hablar de hacer unos festivales yo estaba más que dispuesta. Las presentaciones se hacían en el Aula Magna.  Eso era increíble la cantidad de artistas que colaboraban y gente tan disímil como Simón Díaz, Serenata Guayanesa, Aquiles Nazoa, Zapata, María Teresa Chacin, Lilia Vera, Guaraguao, Alí y Gloria.
Gloria hizo una canción para una estudiante que mataron en Santo Domingo. Esa canción allá se hizo muy famosa y nos contrataron. Nos llamaron para cantar en una cárcel que se llama Cárcel de la Libertad, que ironía. Yo dije…Bueno nosotros vamos a ir, pero vamos el ultimo día que estemos aquí y nos vamos directo de la cárcel al aeropuerto. Uno de ustedes va adelante buscándome los boarding pass, me factura las maletas y nosotros llegamos derecho para el avión. Son esas cosas que uno las ve venir, las hueles o las sientes. Así llegamos a Venezuela.
JOVEN:          Están en una noticia internacional, Balaguer acaba de prohibir la salida del país de Gloria Martín. 
MARIA:          Ni siquiera sé si la han levantado, si uno no mueve esas cosas siguen ahí.  Después Balaguer quiso hacer un Festival por la Libertad.  Quiso dar una muestra de amplitud y dejó entrar a Mercedes Sosa y a Silvio Rodríguez. Yo me llevé una cinta grabada de Gloria, y cuando dicen por el micrófono
LOCUTOR:   Señoras y señores, con ustedes Gloria Martín.
MARIA:          La policía se volteó por todos lados buscándola.  Se apagó la luz y salió la voz de Gloria, aquello fue emocionante.
                        Creo que Gloria es una persona a quien el tiempo le tendrá que hacer justicia porque es una persona que ha dado mucho, que siempre ha estado y sigue en su misma línea. Está dando su pelea como desde los años 60. En la escuela de Arte de la universidad, en el mismo sitio siempre, es insólito. Yo me he movido de sitio, lo reconozco, como se han movido muchos.  Le tengo mucha admiración y mucho respeto. Es tan clara y tan correcta en su forma que choca con todos los lados, inclusive con los de ahora. Este debía ser el momento de su gran apogeo, ella debería tener un programa en Radio Nacional, como Lila Vera. Podría estar cantando o por lo menos sus canciones deberían estar sonando.

Lo asumió todo, oropeles y sorpresas a flor de piel, en cada gesto, en el tono avasallador de su voz. Espectáculo y acción es lo mismo. Si desde el comienzo no hubiera apostado a ganar no habría logrado una lista tan larga de artistas que en su momento, han confiado en poner el espectáculo en sus manos. Unas manos de mujer que ha negociado a riesgo puro y duro. A puro pulmón, como lo dice ella misma llena de orgullo. Miguel Bosé, Chick Corea, Emmanuel,  Rocío Durcal,  Joan Manuel Serrat,  Mecano, Desorden Público, Juan Gabriel, Paco de Lucía, Serenata Guayanesa, Ricardo Montaner, Astor Piazolla, Rocío Jurado, Paloma San Basilio, Alfredo Sadel, Isabel Pantoja, Los Panchos, Karina, Carlos Baute, Pandora, Mirla Castellanos, Los Cuñaos y El Grupo WAG son apenas unos cuantos, de los que siguieron el camino que en principio tomó la celebre cantante de “Gracias a la Vida”


MARIA:          Conozco a Mercedes Sosa en un show de Renny en el canal 8. Ella representaba lo que yo creía que debía ser la canción, algo más que una letra bonita de amor. Mercedes también tiene un problema con Renny porque empieza a cantar una canción chilena sobre el guerrillero chileno Manuel Rodríguez.
RENNY:         Está usted muy inspirada con su canción, ¿No?
MERCEDES: Pero claro y cómo no voy a estar inspirada si la letra es de un Premio Nobel como Pablo Neruda.
RENNY:         Y comunista también…
MERCEDES: (Estando aun al aire) Como yo.
MARIA:          Hasta ahí. Mercedes siempre militó en el partido comunista. Nunca lo ocultó, como Marcel Marceau y tanta gente que luego se separó del partido comunista a raíz de lo de Checoslovaquia. Cuando terminaron Renny le dijo
RENNY:         No volverás a cantar nunca más en Venezuela.
MARIA:          Mercedes me dice:
MERCEDES: Nena no volveré a Venezuela.
MARIA:          Pero ¿qué tontería me estas diciendo?
MERCEDES: Pero ¿quién se va a ocupar de mi?
MARIA:          Yo no tengo el dinero, pero si tu quieres, yo puedo,figúrate lo que sería para mi empezar con Mercedes Sosa.
MERCEDES: Bueno, la próxima vez que yo venga tu te encargas y nos repartimos el dinero.
MARIA:           Dicho y hecho. Montamos una presentación en el Teatro Municipal que era para un día e hicimos cuatro días con gran éxito. Yo hice mi primer capital con ese show y luego el boca a boca. Es que todos los artistas se preguntan lo mismo ¿Y en Venezuela quién? Mercedes le habló a Serrat y Serrat le habló al otro y el otro a otro y así me hice de una cantidad de artistas.

ESCENA IV

Allí estaba, en otro día más de trabajo intenso porque es que la carrera del espectáculo no se detiene jamás. La efervescencia se nota sobre el escenario del teatro municipal donde todo se prepara para abrirle paso a Serrat. El Serrat de aquellas pequeñas cosas, de Penélope y La Saeta. El Serrat que se detiene a escuchar lo que hablan su manager  José Navarro y María.

MARIA:          Es que yo te lo dije…
SERRAT:       ¿Qué pasa?
MARIA:          Nada, nada.
SERRAT:       Algo pasa.
NAVARRO:   Nada que María necesita que se haga una televisión ahora, pero tu tienes que volver después en agosto. Tu en persona, a hablar con el locutor para que luego tiren lo que grabas  ahora,  porque quieren que sea así y si no, no lo hacen.
SERRAT:       ¿Y que tengo yo en esa fecha?
NAVARRO:   Tienes una actuación y a los dos días tienes…
SERRAT:       ¿Y ya está firmado?
NAVARRO:   Pues no, está apalabrao.
SERRAT:       Pues cancela y venimos y ya está. Y no pongas esa cara.

Ante el asombro de María y de Navarro se fue como que si nada había pasado. No hacían falta ni los fax, ni los celulares que no existían en una época donde todo compromiso se sellaba a punta de teléfono y si el compromiso se adquiría personalmente mucho más.

MARIA:                      Vino a hacerme la gauchada de grabar un comercial con Radio Caracas Televisión sin cobrar un centavo. Eso no lo hace cualquiera. En ese momento Serrat estaba ganando cualquier cantidad de dinero. Cuando le descubren el cáncer de vejiga, me llama su representante…
REPRESENTANTE: Este es un momento muy difícil y quiero que lo sepas antes de que salga por ahí, se van a cancelar las presentaciones porque se tiene que operar, pero me dijo que Venezuela lo hacía, y que después se cancelaba todo.
MARIA:                      Se canceló Nueva York, Buenos Aires, Miami. Cuando esas cosas pasan te das cuenta el nivel humano y la relación que has mantenido con esa persona.
SERRAT:                   Yo no le hago esto a María porque ya empezó la venta de las entradas.
MARIA:                      Y no olvidemos que ante un certificado medico y una operación no hay tutía.

La respuesta está allí, en la voz de Serrat como en la de cualquier otro que la haya tenido cerca, viéndola delinear con claridad sus objetivos, como quien traza una ruta en el mapa de la vida, sin atreverse a despegarse de él, ni por un segundo.

MARIA:          Nunca miré si iba a ganar dinero con ese artista, si estaba pegado o no estaba pegado. Ese tipo de códigos, nunca los manejé.  Trataba de que la gente conociera al artista, por lo menos que se le hiciera un trabajo.  Yo traje a Paco de Lucia y todavía no había salido aquí “Entre dos aguas”.  Lo trajimos al Teatro Municipal, me ayudó mucho María Cristina Newman, lo trajimos para un día y terminó haciendo tres funciones. Fue un boom en este país.  Después, también con la ayuda de ella hicimos el Círculo de las Bellas Artes. El Círculo consistía en traer un gran artista al mes. Hicimos una programación de doce meses. En ese proyecto conocí a Maria Rosa Mass quien era gerente de venta del Diario de Caracas. Me acerqué y le dije: Señora, yo no tengo dinero pero tengo un proyecto, necesito publicidad, necesito mucha publicidad y no estoy hablando de una cosita, necesito paginas enteras. Voy a presentar a Marceau, Les Luthiers y  Joan Manuel Serrat.
MARIA ROSA: Yo te creo. Te voy a dar el crédito para ese proyecto.
MARIA:          Era mi primer crédito. Empiezo poco a poco a trabajar dentro del mundo del espectáculo con una visión, no de hacer dinero, sino de traer cosas buenas para el país en varios niveles, desde la copla que puede hacer Isabel Pantoja o las canciones nuevas y el nuevo estilo de comunicarse espontáneo de Rosana.  Ese ha sido mi trabajo en este país, el cual funciona bajo un esquema. Tengo amigos que saben que siempre estoy buscando cosas buenas. Recuerdo cuando vi a Rosana por primera vez, con su guitarra.  Maravilloso. Fuimos a verla en la calle Libertad en Madrid, a un sitio chiquitito donde cabríamos 50 personas. Llega ella, se para con la guitarra, habla con la gente, con mucha risa, mucha espontaneidad, mucha naturalidad. Me impactó totalmente. Yo nunca compro nada sin verlo, porque todo lo que te dicen que es maravilloso yo quiero verlo. Saber cual es la relación que puede tener el público venezolano con ese producto.
Vivo en un salto entre España y Venezuela.  Yo voy y me entero que es lo nuevo.  Cuando La Oreja de Van Gogh empezó a sonar en España hace cuatro o cinco años, yo estaba detrás de ellos, ahora que ya está encumbrado lo trajo otro empresario, porque yo realmente no le voy a pagar lo que están pidiendo. Que David Bisbal cobre más que Serrat, es algo que yo no puedo aceptar.
He podido manejar los de categoría uno, que son Paloma San Basilio, Rocío Durcal, Isabel Pantoja.  Todos en su momento fueron muy importantes. La Durcal es muy importante en América y en España. También traje a Tamara en sus comienzos para un Miss Venezuela y la gente se quedó con la boca abierta, pero luego en la carrera hubo mucho problema con la madre. Ahora ha sacado un disco buenísimo con canciones de Roberto Carlos. No hace mucho vi a otra niña que se llama Bebe. Todas las letras son de ella y son maravillosas.  Alguien dijo en algún momento que después que tu escribes una canción, la pares y la sueltas a la calle. Ya no es tuya, ya es de la gente y la gente hace con ella lo que ellos crean bueno.  Todas sus canciones son contra la violencia domestica, ella dice que no lo hizo con esa intención pero es muy directa “No, otra vez no por favor que los niños duermen” 
En España esa situación es dramática. Yo busco en las letras de las canciones que tengan un lenguaje original, que tengan un mensaje que llegue a la gente, que me impacte, que me emocione lo que la gente está diciendo, que la propuesta sea genuina, que si yo conozco a Rosana  y es mi amiga que no diga una cosa en el escenario y luego sea otra en la vida. Rosana es verdad, ella no llega a un camerino.  Ella llega del carro al escenario. No le gusta la vida de artista. El artisteo.  Por eso está un poco alejada. Esta es una industria que muele a la gente, la muele. Se la traga. Ella ha logrado sobresalir, tiene un movimiento underground que la apoya, pero ya no es aquel movimiento masivo que ella despertó. Las disqueras la apoyaban al comienzo.
Este negocio es muy duro, ahora son carreras que se hacen en el aire. En Operación Triunfo tienes dos o tres excepciones Bisbal, Rosa y Chenoa. No solamente hay que buscar en los artistas, el gusto del público ha cambiado o el público que tenía gusto no sé dónde carrizo está. 

ESCENA V

Era temprano, veinte minutos antes de la hora convocada, cuando salieron del Hilton y cruzaron uno al lado del otro la calle que los separaba del Teresa Carreño. María llevaba atada como pañuelo al cuello la responsabilidad y no podía evitar la vergüenza que le producía estar allí frente a un escenario vacío en el que su acompañante el maestro Yehudi Menuhim tendría un ensayo con la Orquesta Filarmónica  de Caracas. Nadie aparecía.
Cuando la angustia comenzó a tomar forma de garras en todo su cuerpo, con  diez minutos de retrazo comenzaron a aparecer los músicos, instrumento en mano y con esa mezcla de simpatía e indiferencia del venezolano que lo hace formar parte de las situaciones más embarazosas sin que apenas se de cuenta.
Hablaban los unos con los otros, el maestro observaba al lado de una María cada vez más silenciosa. La espera se interrumpe con la subida de aquel grande al escenario.

MENUHIM:    Por favor pongan un poquito de atención.  Yo quiero pedirles humildes disculpas por haber llegado a mi hora.  ¿Podemos empezar?

Allí quedó la lección deslizándose por las cuerdas de cada instrumento, construyendo una puntualidad permanente para el resto de los días, abanicando el vaporón de María quien aprovechó de guardar para siempre en su maleta, la gran lección que todos habían recibido.

MARIA:          La gente se molesta mucho conmigo, dice que yo tengo un carácter muy difícil, puede ser, no lo voy a negar.  Yo reconozco lo malo y lo bueno. Soy una persona demasiado perfeccionista, estricta, las cosas tienen que ser como yo sé que tienen que ser, como yo digo, pero no porque me da la gana sino porque ya lo he vivido y se que así es como hay que hacerlo.  El que quiera estar conmigo sabe que en el fondo yo tengo un gran corazón, lo dice mucha gente, quien no quiera aprender lo que yo quiero enseñar las puertas están abiertas.  Pero además, nadie se ha ido mal, hemos concertado, yo he dicho, mira no me gusta tu forma de trabajar y otros me han dicho no me gusta la forma como usted me trata, simplemente no pasa nada, porque es que si yo llego y la tarea no está hecha, puedo ser un monstruo, no se dar un segundo chance. Eso de que se me olvidó no va conmigo. Yo estoy acostumbrada a trabajar sola, porque en este negocio yo empecé sola.
El ritmo de mi trabajo no varía de una cosa a la otra, se hace con la misma pasión y la misma intensidad y toda mi gente a aprendido a que yo no piso la oficina, trabajo por teléfono o por mail,  pero un error de Producciones Maria Gómez es mi error. Yo no digo eso lo hizo un empleado mío, no, mi equipo es mi equipo y yo me hundo con el barco.
En la empresa ha habido mucha rotación pero porque yo no tengo un gran capital.  Hemos tenido siempre un grupo pequeño pero hemos hecho equipo. Se han dado cuenta que trabajando conmigo todo el mundo maneja la información porque si yo no estoy tu tienes que saber que es lo que yo estaba haciendo. Podemos agarrar y recoger la bandera del que se cayó, lo lloramos más adelante pero el espectáculo tiene que continuar como dice la máxima.

Con ese mismo sentido de la responsabilidad el trabajo de Producciones María Gómez no se detiene. Después de celebrar 30 años, recorre el mundo en busca de nuevos espectáculos. La mujer que realizó cuatro de los reconocidos Festivales Internacionales de Teatro, que realizó la gerencia de producción para la celebración del bicentenario del nacimiento de Simón Bolívar, festividades en las cuales se inauguró el teatro Teresa Carreño, hoy, en compañía de su socia desde hace 17 años Priscilla Ruggero sigue mirando más allá de nuestros horizontes para ofrecer lo mejor al público de nuestro país.

MARIA:          A mi no me gusta trabajar con el artista venezolano, pienso que es una persona que cree que sabe más que nadie y entonces si sabes más que yo para qué me necesitas. Yo traté de ayudar a muchísima gente, desde Los Cuñados en su época, pasando por Desorden Público o cantantes como Maria Rivas. En algún momento el problema es mi carácter o saben más que uno. Te enfrentas a que si les dices que no te gustaría que cantaran una canción en este país o que te gustaría que cantaran otra, te encuentras con respuestas sorprendentes.
CANTANTE:             Es que el repertorio lo escojo yo.
MARIA:                      Está bien. Yo no tengo tiempo para perder tiempo. Yo no tengo ni idea porque pasa eso, ni me interesa tampoco. Mi experiencia con gente como Paloma San Basilio que es una mujer maravillosa, con tanto prestigio, es otra. 
PALOMA:      ¿Qué te parece esto para esta noche? ¿Qué te parece esto para televisión? ¿Cual te gusta más éste o éste?
MARIA:          Cuentan con uno. Yo fui manager de Rocío Durcal durante dos años, recuerdo una anécdota de unos zapatos con ella y de inmediato hizo caso. Son gente mas disciplinada
Por otro lado hay mucha mezquindad en el medio. En esta profesión están esperando que te eches una caída para que te digan, ¿Sabes quién la está pasando muy mal? Fulanito de tal. Nadie dice cuando lo estás pasando muy bien. Cuando traje a Ella Fitzgerald, al Teatro Municipal para lo del Círculo de Bellas Artes pusieron en el periódico que yo la traía cuando estaba en decadencia y casi no le quedaba voz.  Yo se lo conté.
ELLA:                        Eso es tratando de perjudicarte.
MARIA:          Ya en pleno concierto, se apoya en el piano…
ELLA:                        Como le han dicho a María Gómez que me trae a Venezuela porque ya no canto, permiso…
MARIA:          Y  dio una nota que hizo que el teatro se viniera abajo.
ELLA:                         Ahora sí, comencemos el concierto.
MARIA:          Y comenzó un concierto aplaudido con ganas.

No es fácil dirían por allí, pero ella se ha movido al ritmo de las diferentes aguas que conforman su mundo, compartiendo, exigiendo, tratando de enseñar.

MARIA:          Me da angustia pensar que uno se va a morir y nadie se va a enterar de como es que se debe hacer esto. Doy todos mis papeles, formatos, modelos, contratos, les enseño desde como es que se hacen las reservaciones de hoteles, de pasajes, de todo, a ver si es que se atreven, pero me ha desilusionado mucho que la gente va buscando una forma de ganarse un dinero y ya.  Eso no es. Esto se trata de ayudar a que se de un hecho artístico en un escenario. Esta cosa no se aprende, hay que sentirla.
He dado cursos de producción tratando de comunicar desesperadamente todo lo que uno ha aprendido durante más de 30 años. Este dificilísimo trabajo no se aprende en ningún lado.  Es mentira que te digan que van a abrir una Cátedra de no sé que cosa en espectáculos públicos. Las cosas no se aprenden así, se aprenden porque te las cuentan, personas que te digan lo que vivieron, lo que les pasó, no que tu me vengas a decir algo que leíste en un libro o unas clases que dan en estados Unidos. No, las cosas tienen que ser contadas como los cuentos que contaban nuestras abuelas de sus mamás. Era esa época de enseñar los bailes, la tradición, la cocina ancestral o lo que sea.

ESCENA VI

Así se construye un nombre firme, con tesón, con ganas, con calidad y exigencia. María es tan popular como sus artistas. Y es que a su manera ella también es una artista, una creadora del entretenimiento de calidad. Se ha hecho tan popular entre la gente, que en ocasiones es observada y señalada a veces más que sus propios representados.

MARIA:          Una vez fui con Rocío Jurado a comprar uno zapatos al CCCT. Apenas nos bajamos del carro la dueña de una agencia de viaje sale corriendo.
SEÑORA:      Maria acuérdate que…
MARIA:          Bajo y me dicen…
OTRA SEÑORA: Señora Gómez ¿Como está?
MARIA:          Y a la tercera persona que me saluda Rocío Jurado me dice
ROCÍO:          Yo no sé si este pueblo es muy chico o tu eres muy famosa.
MARIA:          Ella es de Chipiona donde todo el mundo se conoce.

            Pero es que en Venezuela ¿Quien no conoce a María Gómez? y ella lo tiene claro, es lo que se ha ganado a fuerza de trabajo diario y de calidad. En más de una oportunidad como espectadores la vemos dando vuelta por la sala como quien vigila, mientras va saludando a quienes conoce y a quienes no, por igual.

MARIA:          El tiempo me ha dado la razón.  Gracias a Dios yo no tengo la ganancia en el banco, la tengo en el aprecio de la gente, en más de una ocasión he escuchado decir si eso lo trae Producciones Maria Gómez debe ser buenísimo. Eso para mi es más que haber ganado dinero. La gente no sale desilusionada cuando ve un espectáculo. A mi me da mucha vergüenza cuando he ido a espectáculos en que me he tenido que levantar y veo a la gente que sale protestando y la gente me mira y me dice…”Eso no lo habría traído Maria Gómez.” Eso a mi me sobrepasa. Yo no tengo medallas, no tengo condecoraciones, no tengo ese tipo de cosas, pero tengo el aprecio y el respeto de la gente.
Vengo de una época en que espectáculos públicos exigía que la persona pusiera su nombre y apellido, porque hubo muchas estafas. Hubo una en que empezaron a vender entradas porque venía Frank Sinatra. Se vendió todo el boletaje y Sinatra nunca vino. Por eso las empresas en ese momento para que hubiera un responsable se llamaron Producciones Maria Gomez, Producciones Fanny Arenas, Producciones Rafael Zafrilla. Eso te da una gran responsabilidad porque la gente sabe quien eres tu.  Y es verdad, la gente se me acerca al punto de que una vez…
SEÑORA:      Señora Gómez usted no se acuerda de mí.
MARIA:          No, disculpe. ¿Quién es usted?
SEÑORA:      Yo soy la señora fulana de tal, me casé con el señor que me tocaba en la butaca de al lado cuando usted hizo  el Círculo de Bellas Artes y la primera hija que tenemos la llamamos María.



ESCENA VII
           
Entre el ir y venir María tiene todo el tiempo del mundo para hacer de Venezuela una postal de múltiples colores que ha de pasar de mano en mano, despertando el interés de la gente por nuestro país. Un país que es de ella a fuerza de trabajarlo y de “venderlo”.

MARIA:          A Yehudi Menuhim le regalé un libro de Venezuela con esas fotos maravillosas de los sitios que tenemos en este país y le dije: Maestro como no hemos tenido tiempo de visitar estas ciudades y de ver estos paisajes no quiero que usted piense que Venezuela es solo concreto, es todo esto. El estuvo aquí una semana completa.  Era el Festival Yehudi Menuhim con cinco programaciones distintas. Le traje a su hijo de sorpresa, todos los días me preguntaba por el pianista y yo le decía No puede venir a ensayar hoy.
MENUHIN:     ¿Cómo?
MARIA:          No se preocupe maestro, cuando usted lo vea si no toca como quiere le doy permiso a que abandone el salón y deje a todo el público ahí.
El se quedaba viendo como diciendo “ésta loca que me ha tocado” ya así lo tuve hasta el día del concierto. Antes de coger el avión me dice
MENUHIN:     María que bueno que hay personas como usted, porque que solo se siente uno aquí arriba.
MARIA:         ¿Qué dices después de eso? Silencio total. Los artistas cuando no son nadie son personas normales y corrientes, después no saben cuando alguien se les acerca, ¿Para qué se le acercará, que pretende, nombre, dinero? Se van aislando ellos mismos, si uno logra entrar por las buenas, se sienten felices de la vida.

Maria Gómez, continúa transitando su camino con la energía de quien lejana a todo aislamiento vive intensamente. Por el contrario, está allí tan cerca, husmeando, buscando con altos y bajos como todos y en esos vaivenes se encuentra con que más de una vez ha tocado fondo, por eso ella se califica como una sobreviviente.

MARIA:          Mi abuela decía que yo era una sobreviviente natural, yo creo que cuando uno hace algo lo tiene que hacer sin ufanarse porque cuando haces muchas carambolas, nunca llega la bola al hueco, lo bueno es que tu puedas mirar la gente a la cara, esas cosas tienen que ser así, si no esta vida no vale la pena vivirla. La vida es el paso de un día atrás de otro y siempre que alguien me dice “eso lo hago mañana” yo digo ¿Y por qué mañana si son las 11? Puedes tratar de hacerlo, si llega el final de la mañana y no lo puedes hacer, entonces dime lo hago mañana”.
Yo agoto el día, el ahora es mío y después pienso en lo que voy a hacer mañana, porque mañana será cuando nos levantemos, si Dios quiere, y no lo sabré hasta que abra los ojos. Eso de hacer planes hace mucho tiempo que no lo hago, ni a corto ni a mediano plazo. Yo hace mucho tiempo que vivo al día. Tengo mucha gente muerta, mucha gente querida que te dan la visión de que todo es tan efímero y que la vida se te va en un minuto.

Lo bueno, lo malo, el blanco y el negro, el norte y el sur, todo está allí mezclado en sus conceptos, en una mirada que denota tal seguridad, y en una voz de sonoridades firmes que no nos permite descubrir en sus matices el límite entre la realidad y la fantasía, pero todo está allí, tan seguro, tan palpable que hasta en el logo de su empresa, se encuentra implícita su forma de ver el mundo que la rodea ¿O el de que ella se ha rodeado?

MARIA:          La gaviota es un animal que me llama muchísimo la atención porque es un animal que se sabe autoalimentar y cuando ya no lo sabe hacer, es un animal que se va a las alturas y se tira contra las rocas y se suicida.  No acepta lastima de nadie

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